Proyectar poliuretano en fachadas ventiladas

La aplicación de espuma rígida de poliuretano para la ejecución de fachadas ventiladas es una solución que aporta un buen aislamiento térmico, impermeabilidad, y estabilidad mecánica. Estas ventajas han hecho que esta solución de aislamiento sea la más utilizada en la actualidad en fachadas ventiladas.

Sobre la seguridad frente al fuego, el DB-SI2 dice lo siguiente:

“La clase de reacción al fuego de los materiales y elementos constructivos que ocupen más del 10% de la superficie del acabado exterior de las fachadas o de las superficies interiores de las cámaras ventiladas que dichas fachadas puedan tener, será B-s3,d2, hasta una altura de 3,5 m como mínimo, en aquellas fachadas cuyo arranque inferior sea accesible al público desde la rasante exterior o desde una cubierta, y en toda la altura de la fachada cuando esta exceda de 18 m, con independencia de donde se encuentre su arranque.”

Esto significa que, en todos los casos, cuando el arranque de la fachada sea accesible al público (personas ajenas a los propietarios de edificio), el poliuretano deberá ir protegido hasta una altura de 3.5 m con, por ejemplo, un enfoscado de cemento de 5 mm de espesor.

Además, en edificios cuya fachada ventilada tenga un desarrollo vertical mayor de 18 m, será necesario o bien proteger la fachada en toda su superficie con un enfoscado de 5 mm de cemento, o bien aplicar poliuretano con clasificación de reacción al fuego C-s3,d0, además de la compartimentación de la cámara al menos cada 10 m en sentido vertical con un elemento al menos E30, que en caso de incendio limiten su desarrollo al menos como lo haría un material B-s3,d2 sin esta compartimentación.

Para más información, se puede consultar el documento “Guía de ejecución de Fachadas Ventiladas con Productos Aislantes

Observando estas recomendaciones se puede conseguir una fachada ventilada con magníficas prestaciones, segura, duradera, estanca, impermeable y con el nivel de aislamiento térmico y acústico exigido.